El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Counter
LINKS
LINKS BASES PAP
REDES INTERNET
SERVICIOS
II ELAP, democracias en revolución por la soberania y la justicia social
El siglo XX estuvo marcado, en las izquierdas, en general, por una mirada esquiva respecto a los procesos democráticos. Estos últimos 15 años han mostrado, a partir de lo que ha sucedido inicialmente en Venezuela, en Ecuador, en Argentina, en Brasil, en Bolivia, en Uruguay, en Nicaragua, posteriormente en El Salvador, de que no es así. Nuestro proceso revolucionario está mostrando que la democracia no es una etapa temporal, un puente, que nos conduce, necesariamente, hacia una nueva sociedad. El aporte que está incorporando América Latina al debate de las izquierdas en el mundo es que la democracia no solamente es un método, es también el espacio, es el escenario del propio proceso revolucionario, es en el desarrollo de las capacidades organizativas autónomas de la sociedad en el desarrollo de la capacidad de participación y de intervención en los asuntos colectivos, en los asuntos comunes que los procesos revolucionarios latinoamericanos han prosperado, consolidado y se están desarrollado.
Con una conferencia magistral del presidente de la República del Ecuador, Ec. Rafael Correa Delgado y la lectura de la Declaración Final, se dio por finalizado la segunda edición del Encuentro Latinoamericano Progresista, ELAP 2015. El acto tuvo lugar en el Teatro Nacional de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito. 

Del 28 al 30 de septiembre tuvo lugar en Quito el Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP 2015) con dirigentes de la izquierda proresista de 67 paises.

Bajo un sol ecuatorial ardiente y a 2800 metros de altura, rodeados de volcanes -uno de ellos el Cotopaxi activo desde hace algunos meses- los debates se desarrollan en salas abarrotadas.

Entre los líderes, funcionarios y académicos convocados destacan Alvaro García Linera, Atilio Boron, Monica Valente, el Comandante Ramon Balaguer, Rodrigo Cabezas, Horacio Pietragalla entre otros por la manera directa con la que analizaron los avances de los gobiernos progresistas de América Latina.

El respaldo a los diferentes gobiernos latinoamericanos y caribeños, y el fortalecimiento del Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP) fueron los puntos clave de la declaración final leída este miércoles en la clausura del segundo encuentro celebrado en la Casa de la Cultura de Quito.

El Partido del Pueblo, miembro del Foro de Sao Paulo participo en la fundación con el 1er. ELAP y ahora se ha acordado apoyar las Comunicaciones y acción para la integración LA

El ELAP se va constituyendo como la reunion anual política más importante de la izquierda de América, el caribe y el mundo
Por segunda vez se desarrolla el ELAP 2015. Encuentro único en América Latina. Es una gran oportunidad para reflexionar, compartir experiencias, analizar y plantear propuestas para el presente y futuro de la región. Pensar las experiencias de las izquierdas en el poder político es fundamental en estos momentos de crisis internacional, de asedio de las fuerzas conservadoras contra los gobiernos legítimamente electos por los pueblos. La discusión sobre la democracia es una pieza clave para comprender la dimensión de los procesos de integración intrarregional.

Es la oportunidad para analizar hasta dónde comprendemos la noción de un socialismo del siglo XXI. Poner sobre la mesa cuál es el rol de la memoria social y la justicia en una región que aún es la más inequitativa del mundo. Inequidad que ha producido innumerables guerras civiles como en Colombia, que por primera vez en más de cincuenta años es posible hablar de una paz concreta. El acuerdo reciente entre la guerrilla de las FARC y el Estado colombiano abre la puerta de un acuerdo final para la paz. El conflicto colombiano no ha sido ajeno a los demás países, menos aún para el Ecuador, que es el país que más refugiados acoge. Hablar del restablecimiento de las relaciones Cuba–Estados Unidos es fundamental para comprender que no es aceptable que una potencia mundial imponga un bloque económico violando todos los derechos humanos y el derecho internacional. América Latina está abierta a nuevos cambios. Poniendo fin a conflictos que parecían inacabables.

Nuestra región vive tiempos distintos de comprender y vivir la democracia y la política. La izquierda progresista se enfrenta a nuevos desafíos ideológicos, políticos, económicos y culturales.

Las derechas de la región buscan sacar el máximo de provecho a la crisis internacional. Crisis capitalista, financiera, que privatizó las ganancias y ahora quiere socializar las pérdidas. Esto pone en cuestionamiento qué tipo de globalización queremos y cuál es la que se nos impone. Se debe impulsar con más celeridad una integración Sur-Sur que plantee con firmeza un mundo multipolar.

Es urgente cambiar los sistemas internacionales de representación. Sin duda la OEA ha perdido razón de ser y está siendo eclipsada por estructuras de integración eficientes y que responden a los intereses de sus países miembros como la Unasur y la Celac. Y, claro, seguir discutiendo el rol de los medios de comunicación es importante. Medios públicos, privados, comunitarios, etc. Ahora más que nunca debemos avanzar en una agenda de democratización de los medios de comunicación. Necesitamos medios regionales para que el monopolio informativo no ponga en peligro a la propia democracia.

Todos estos temas nos dicen de la necesidad de innovar las formas de organización política. Organizaciones que no deben perder la conexión con la ciudadanía para avanzar en los procesos de transformación que reclaman nuestros pueblos: justicia, equidad y redistribución de la riqueza es la consigna de todos.

Pablo Vilas (Argentina), Embajadora Cris Gonzalez (Venezuela), Carlos Figueroa Ibarra (Guatemala), Atilio Boron (Argentina) y Hugo Sánchez (Perú)

García Linera inició su presentación diciendo que si hace un balance de los últimos quince años de transformaciones, destacaría tantos los logros de los gobiernos progresistas como también las dificultades y las complejidades, propias de países en movimiento, en transición. Su respuesta a los agoreros del fin de ciclo es que están equivocados, que los gobiernos progresistas no están llegando a su fin sino todo lo contrario: tienen un futuro por delante, como pueblos en lucha que van transformando sus sociedades y elevando su nivel de conciencia.

Atilio Boron hizo notar que los presagios de fin de ciclo son planteados desde una “posición de saber”. Estos auto-proclamados expertos le hicieron recordar las palabras de Fidel: “Entre los muchos errores que hemos cometido, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o de cómo se construye el socialismo”. Citó también a Salvador Allende, quien ante las críticas advirtió que el proceso chileno era una transición hacia el socialismo. De las reflexiones de ambos líderes, Boron saca la conclusión de que los pronosticadores del “fin de ciclo” cometen un error garrafal al acusar a los gobiernos progresistas de “modernización capitalista”. Señaló que modernización capitalista es lo que hace Rajoy en España, Cameron en Inglaterra o la troika en Grecia. En América Latina los gobiernos progresistas han disminuido la pobreza y la desigualdad social. El capitalismo no se moderniza con reformas sociales como las realizadas por los gobiernos progresistas sino achicando el Estado, reduciendo el gasto público y privatizando. Recordó que existe una crisis económica profunda, calificada por algunos economistas como “la peor de la historia”, es una crisis financiera, ambiental, energética, del agua, y esta crisis también afecta a la región latinoamericana. Advirtió que “no se puede subestimar los avances en la conciencia política de América Latina” representados por la movilización de los pueblos originarios, los jóvenes, las mujeres. Remarcó que este cambio en la conciencia, no tiene punto de comparación con lo que sucedía en los años 90; es impresionante y no puede ser subestimado o negado. Alertó de que hay autores que se ensañan contra los gobiernos progresistas, que si bien cometieron errores, en algunos casos caen en desviaciones de tecnocratismo y burocracia, falta de planificación o errores políticos tácticos también han logrado muchos aciertos históricos como nacionalización de grandes empresas de recursos naturales, legislación social de avanzada y política exterior de defensa de la soberanía nacional. Agregó que hubo cambios positivos que son irreversibles y que si llegan a ganar elecciones gobiernos restauradores del neoliberalismo, estos deberán confrontar las demandas de un pueblo más conciente de sus derechos.

Exposición magistral de Alvaro García Linera, Vice Presidente de Bolivia

Parte 1 Parte 2
Parte 3 Parte 4

Ambos conferencistas se refirieron a las críticas al “modelo extractivista”. Boron dijo que es una “irresponsabilidad gigantesca” exigirle a los gobiernos progresistas que no toquen los recursos naturales. Se preguntó de qué otra manera se puede alimentar a la población de países con gran crecimiento demográfico, como Ecuador y Bolivia. García Linera se refirió a la “tensión entre la generación de bienestar económico y la protección de la Madre Tierra”. Explicó que el extractivismo en Bolivia lleva casi 450 años, desde la explotación minera en Potosí (iniciada en 1570). Agregó que junto a esa herencia hay que resaltar la pobreza de la región, una de las más desiguales del planeta. Estos dos componentes, la condición extractivista y la extrema pobreza, no dejan otra salida que producir para reducir la pobreza pero hacerlo con respeto hacia los pueblos originarios y escuchando la sabiduría indígena de dialogar con la Naturaleza: “a la Naturaleza no se la mata porque es matarse a sí mismo”. Señaló su acuerdo con las palabras de Fidel: “Si solo nos dedicamos a producir hemos abandonado el futuro; solo habrá futuro ecológico…”

Volviendo a los críticos, distinguió dos tipos de ambientalistas: los ambientalistas revolucionarios y los ambientalistas coloniales, que les piden a los países del Sur que congelen sus condiciones de vida (colonial), mientras los países del Norte siguen con la “orgía consumista”. En muchos casos estas organizaciones son generosamente financiadas desde esos mismos países centrales (EE.UU. y Europa). Aseveró que el gobierno de Bolivia no caerá en la trampa de acabar en pocos años con el extractivismo que lleva 450 años pues hace falta un puente, un periodo de transición para poder satisfacer las necesidades de la gente a medida que se vaya creando la nueva sociedad del conocimiento y de la cultura. Se refirió a la necesidad del salir del extractivismo sin congelar la producción ni regresar a la edad de piedra sino utilizando temporalmente el extractivismo para crear las condiciones que permitan el salto a la economía del conocimiento.

García Linera fustigó a “esa izquierda de cafetín, perfumada y bien remunerada, que se siente incómoda ante el estruendo de la batalla pero que sin embargo denuncia a los gobiernos progresistas por no haber instaurado inmediatamente y por decreto el Buen Vivir”. Concluyó que estos “radicales de la palabra y timoratos de espíritu” que han devenido “profetas del fracaso de los gobiernos progresistas” son en los hechos “mediocres fariseos de la ofensiva reaccionaria”, puesto que al ser incapaces de movilizar a las masas solo sirven como colaboradores de la restauración neoliberal.

Las dos presentaciones se realizaron ante salas colmadas. En ambos casos, el sostenido entusiasmo del público alcanzaba picos cuando los conferencistas se referían a la necesidad de corregir las tendencias burocráticas y a ampliar la participación del pueblo al igual que cuando fustigaban a los “profetas del fin de ciclo de los gobiernos progresistas”.

El debate sigue abierto… Esperamos que de este debate surjan nuevas propuestas transformadoras que engloben las visiones de los trabajadores, de los movimientos sociales -pueblos originarios, defensores del medio ambiente, mujeres- y todos los sectores que persiguen una sociedad más justa y participativa en cada país de la Patria Grande que sigue en la lucha por la soberanía nacional y contra la injerencia imperialista.

El Congresista Sergio Tejada del Bloque Nacional Popular fue el único peruano que participo en una Mesa en la Asamblea Nacional con Gabriela Rivadeneyra Pte. de la Asamblea de Ecuador, Gabriela Montaño de Bolivia, Blanca Eeckhout de Venezuela y como Moderador el notable Atilio Boron de Argentina
Vladimir Cerron asistió por gestión del Partido del Pueblo, por el Partido Socialista Hugo Cabieses, Rodrigo Cabezas de Venezuela, Hugo Sánchez y un dirigente de Italia
 
 
 

Derechos reservados de "Cuadernos Apristas" y "Vanguardia Aprista en www.vanguardiaaprista.com" (Actualizado Octubre 2015)
Correo para coordinación y colaboraciones de artículos, fotos y noticias ==> vanguardiaapra@gmail.com.com
Grupo Yahoo: Facebook: Twitter: Youtube: